Al día siguiente intentamos buscar un bus para ir a Sydney, nuestro destino final, y estaban completos... así que nos tuvimos que quedar un día más en Melbourne, perder una noche de albergue en Sydney y pagar una mas en Melbourne...
La parte positiva es que pudimos visitar Melbourne con sol y tranquilamente. Tiene un encanto especial, no se si es por el mix de transportes, culturas, el rio que lo cruza con todos los bares a cada orilla de este... pero me ha encantado.
Pudimos ver el barrio chino (o mas bien la calle), beber una birra a la orilla del rio y pasear, la noche en Melbourne...
Al día siguiente fuimos a ver el mercado de Melbourne y San Kilda, un pueblo cerca de la playa.






No hay comentarios:
Publicar un comentario