Nos hemos despertado en Bunbury con el sonido de los pájaros. Mientras movíamos las cosas de adelante atrás hemos tenido una conversación con un simpático indígena. Entre que estábamos recién levantadas y que tenía un acento muy complicado, gracias que hemos intercambiado algunas palabras XD) En una de los arcenes de la carretera de la costa de la ciudad hemos visto un mercado improvisado con legumbres y frutas. Tras echar un vistazo rápido al centro de delfines que no nos ha convencido, hemos decidido que era mejor continuar hacia el sur.
Nuestra siguiente parada ha sido Dunsborough. Está situado al lado del Cape Naturalista dónde se puede hacer algunas caminatas, visitar el faro e incluso intentar ver las ballenas que pasan por delante de la costa oeste. La combinación de colores es magnífica: verde o negro de algunos árboles, el azul o verde del mar, rojo o marrón de las rocas. El único problema: las moscas.
Después nos hemos ido a ver una de las tres maravillosas playas de la zona. Se parecía mucho a las que vi en Méjico: aguas transparentes y azuladas sin olas, arena blanca y nadie en la playa. Tras comer en Eagle Bay hemos ido a ver las 2 otras: Meelup y Rocky Point. La gran diferencia entre ellas era: las olas, cantidad de piedras y cantidad de gente… simplemente increíbles.
Finalmente hemos decidido que podíamos seguir costa abajo hacia Augusta. Hemos recorrido 80 km de paisaje rural, forestal (con unos árboles inmensos) y de costa. Este pueblo es muy pequeño pero por lo visto tiene unas playas y vistas increíbles puesto que en la punta, delante del faro se unen los dos océanos.



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