La llegada a Bali fue todo un choque, coches y motos por todas partes, vendedores ofreciendote todo lo que quieras, el calor tropical, el regateo constante...
La primera noche ya la teniamos reservada en un hotel con piscina en Legian. En Bali es bastante normal que los hoteles tengan piscina debido al calor que hace. Dejamos los bártulos y nos dirigimos a cenar y a tomar alguna que otra copa. Cenar : 3 dolares, Birra de litro y medio: 1,5 dolares, Cigarillos: 1.5 dolares.... esto es Bali!
Fuimos a varios bares y pubs y al final de la noche, nos montamos en una de las motos 3 personas y para casa! El transporte en Bali es muy particular, los taxis te pitan al verte como señal para preguntarte si quieres subir, en las calles, cada 2 pasos te preguntan si necesitas transporte (sea un taxi, coche particular o moto). Las motos van en contra dirección, sin casco la mayoría y maximizando el espacio: ver a 3 personas en la moto es normal. Todo el mundo conduce motos, incluso niños de 6 años.
Al día siguiente nos dirigimos a la playa de Kuta donde nos encontramos con el tío de Adam y su mujer. Toda la playa estaba llena de gente ofreciendote pareos, cervezas, pulseras, cigarrillos... Habían chiringuitos improvisados dónde te iban sirviendo cervezas. A media tarde-noche nos entró hambre y por casualidad, una mama se paseaba a lo largo de la playa ofreciendo comida. Era un paquete en el cual había una hoja de plátano como plato con arroz, pollo y vegetales. Es muy común comprar comida en la calle. Otro de los platos que probamos fue una hoja de plátano con arroz encima y otra hoja que separaba la cebolla, pollo y vegetales. El precio de estas comidas es rídiculo pero la calidad suele ser excelente.
Tras dos días en Kuta, decidimos ver un poco más de la ciudad y visitar el templo chino. La ciudad en si es un caos, pero tiene su encanto. Antes de cada comida, los balineses hacen una ofrenda a los dioses dando gracias. Puede tener diferentes formas (circulo, cuadrado...) la base es hoja de plátano encima del cual se colocarán las flores o pétalos de las mismas con un poco de arroz, una galleta salada a veces e incienso. Debes ir con cuidado puesto delante de cada tienda hay una ofrenda, en los taxis... No pasa nada si la pisas por equivocación ya que pierden importancia una vez el incienso se ha quemado.
Al día siguiente decidimos movernos e ir a Lombok (a las Gili Islands), la isla situada justo al lado de Bali. Su religión principal es el islam mientras que en Bali es el hinduismo. Salimos de Kuta y tras andar unos kilometros para alejarnos de la ciudad, cogimos un taxi que nos llevó hasta Sanur. Allí teniamos pensado coger el shuttle pero ya se había ido, así que cogimos otro taxi hasta
Paganbai. Es un pequeño pueblo costero desde el cual el ferry para Lombok embarca y desembarca. No hay mucho que hacer o ver, sólo es un punto de esperar para el ferry. Pese a la tranquilidad del pueblo, por la noche hay más ambiente. Encontramos un bar en el cual un grupo de jóvenes locales cantaban las típicas canciones animando a los turistas. Los locales son muy abiertos y curiosos así que es muy fácil entablar una conversación con ellos y averiguar un poco más sobre su día a día.
sábado, 19 de febrero de 2011
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