Intentamos despertarnos pronto y hacer una caminata sin tanto sol pero lo que pensamos que sería una caminata de nivel medio resultó ser una extremadamente fácil. A media mañana decidimos seguir la ruta hacia Port Augusta dónde teníamos que encontrar a Lina, nuestra quinta pasajera.
Casualidades de la vida, cuando estábamos comiendo, un coche se paró y Lena salió de él para saludarnos!
Pasamos la tarde en el hotel (Bar) del pueblo con el aire acondicionado, cervezas y billar. Encontramos un sur africano que vivía en Australia desde hacía 7 años y con el cual compartimos aventuras y desventuras.



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