Ayer fue un día duro con los niños... Tuve que trabajar desde las 12h del mediodía hasta la noche pese ser mi día libre. La madre está hasta arriba de trabajo lo cual comporta que yo tengo que trabajar más.
Los niños tenían un día insoportable... lloreras sin motivo, no escuchaban...
Una de las anécdotas de ayer es que, a la hora de cenar, al pequeño le dio una crisis de histeria y no paraba de chillar y llorar. Lo saqué a fuera para que se calmara y dejara de llorar y así pudiese cenar.
Cuando logré calmarlo y nos disponíamos a volver a entrar, el mayor había cerrado la puerta del jardín y no podíamos entrar. Estaba a fuera, de noche, con el niño con el pijama puesto y picando al cristal... Además, el mayor hacía como si nos oía y seguía cenando con la cabeza mirando al lado opuesto a dónde estábamos, disimulando, como si no fuese con él... Tuve que dar la vuelta a la casa y entrar por la puerta delantera. Suerte que estaba la madre y nos abrió la puerta.
Sin comentarios... suerte que hoy ya es viernes!!!!
viernes, 7 de agosto de 2009
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pobrecita mía :-P
ResponderEliminarJooooder que fuerte, espero que la madre les diese la bronca vamos... so sorry..
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